Hoy hace 171 años que tres hombres se sentaron al centro de una concurrida sala; eran François Arago, Louis Jacques Mandé Daguerre e Isidore Niepce que presentaban ante La academia de ciencias y artes de París un invento que cambiaría por completo la forma en que la humanidad ve el mundo. Arago comenzó a explicar el funcionamiento y posibilidades que ofrecía esta nueva maravilla de la ciencia que era capaz de registrar con detalle las imágenes formadas por la luz en una cámara oscura, mismas que hasta ese entonces habían sido efímeras.
El proceso consistía en una placa de cobré recubierta por otra fina y sumamente pulida de plata, que previamente a ser expuesta dentro de una cámara era sensibilizada con vapores de yodo, una vez hecha la toma fotográfica se le revelaba con vapores de mercurio, obteniéndose un negativo directo que por un fenómeno de refracción de la luz permitía verla en positivo según el ángulo en que se sostuviera.
| Fig. 2 Una de las primeras fabricadas comercialmente por la firma parisiense Susse Fréres en 1839 |
Esta innovación tecnológica que fue bautizada como daguerrotipo y su patente fue otorgada al gobierno francés a cambio de una pensión vitalicia para sus inventores, ahora cualquiera podría fabricarlos. Pese a haber cedido la patente, Daguerre que era un visionario hombre de negocios, comenzó a vender paquetes que incluían las instrucciones y todo lo necesario para fabricar daguerrotipos, el kit venía con una etiqueta que puntualizaba que solo con este equipo se garantizaban resultados exitosos.
La imagen que se podía captar tenía una gran nitidez y detalle, aunque tenía la gran desventaja de que se requerían hacer exposiciones considerablemente largas, además de que la cámara era muy pesada y el costo muy alto. A pesar de esto, rápidamente comenzaron a surgir Daguerrotipistas que captaban los sucesos que acontecían en todo sitio donde pudieran llegar sus cámaras, y claro está, que se mantuvieran quietos el tiempo suficiente como para poder captar el momento. Pronto surgieron estudios donde la gente podía hacerse retratos, y aunque eran caros, lo eran mucho menos que una pintura, por lo que la cantidad de personas que pudieron ver perpetuada su imagen fue cada vez mayor. Una crítica emitida por Baudelaire, nos deja ver algo el impacto que crea la fotografía sobre la sociedad del XIX.
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| Fig. 3 Fotografía estereoscópica que representa el Ramesseum. Editada en torno a finales de 1800. |
"En esos días deplorables, una industria nueva se dio a conocer y contribuyó no poco a confirmar la fe en su necedad y a arruinar lo que podía quedar de divino en el espíritu francés. Esta multitud idólatra postulaba un ideal digno de ella y apropiado a su naturaleza, eso por supuesto. En materia de pintura y de estatuaria, el Credo actual de las gentes del mundo, sobre todo en Francia.,., es éste: 'Creo en la naturaleza y no creo más que en la naturaleza... Creo que el arte es y no puede ser más que la reproducción exacta de la naturaleza... De este modo, la industria que nos diera un resultado idéntico a la naturaleza sería el arte absoluto'. Un Dios vengador ha atendido los ruegos de esta multitud. Daguerre fue su Mesías. Y entonces se dice: 'Puesto que la fotografía nos da todas las garantías deseables de exactitud..., el arte es la fotografía'. A partir de ese momento, la sociedad inmunda se precipitó, como un solo Narciso, a contemplar su trivial imagen sobre el metal. Una locura, un fanatismo extraordinario, se apoderó de todos estos nuevos adoradores del sol...".1
Era tanta la euforia por verse reproducido en una imagen que se hacían largas filas para hacerse una toma, para abaratar costos y darse abasto los estudios comenzaron a ofrecer servicios de toma rápida, aunque estos no siempre tenían resultados satisfactorios; los fabricantes de placas llegaron a producir hasta 1000 placas por día, que después de hacerse la toma y procesarse se vendían montados en un estuche o marco que le servía de protección.
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| Fig. 4 Caballeros jugando al ajedrez 1850. Anónimo |
Para 1839 el invento ya había llegado a México, las primeras fotografías de las que tenemos noticia creadas con esta técnica en nuestro territorio son imágenes del puerto de Veracruz y varias vistas de la catedral metropolitana. El uso de la misma se extendió por el territorio en pocos años dando como producto registros históricos de gran importancia, un ejemplo de ello son los daguerrotipos tomados Saltillo durante el periodo subsecuente a la batalla de Angostura.
Como se dijo, el daguerrotipo no permitía captar objetos en movimiento, pero a pesar de esto fue posible captar eventos que nos permiten vislumbrar trazas de la vida cotidiana que acontecía en la segunda mitad del XIX. Imágenes como las tomadas en Saltillo en 1847, que hoy en día se conservan en el museo Amon Carter y la Universidad de Yale , nos muestran a la sociedad coahuilense y a las fuerzas armadas de México y Estados Unidos en el contexto de la primera intervención norteamericana. Cabe señalar que estos daguerrotipos se han catalogado como unas de las primeras imágenes de guerra
Se dice que fueron las primeras fotos de guerra porque se captan, no batallas, sino la atmósfera bélica, puntualmente, la posterior a la batalla de la Angostura. Vemos, por ejemplo, al general Wool, o a tropas de soldados con sus armas o a caballo. También hay tomas de un velorio (probablemente de un mexicano) y del sepulcro temporal de Henry Clay Jr. 2
A pesar de que ahora la fotografía es analizada como una documental subjetiva, sigue siendo sorprendente la cantidad de información que se puede obtener de una de estas imágenes. Aunque la mayoría de los personajes en estas imágenes posaron y eran consientes de que eran retratados, uno puede observar en las actitudes y poses que eligieron conservar para la foto, la forma de vestir, los accesorios, herramientas y el lugar donde se hiso la toma para hacerse una idea de lo que estaba ocurriendo en ese momento.
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| Fig. 5 El General John Ellis Wool y su Estado Mayor en la Calle Real de Saltillo. Anónimo 1847 |
Fig. 7 La Batería del Mayor Lucien B. Webster en el Paso Miñon (Paso Palomas) al norte del Valle de Buena Vista, tras la Batalla de La Angostura. Anónimo 1847
Los daguerrotipos aparte de tener un fuerte valor documental, son objetos asombrosos e interesantes en muchos sentidos, que cambiaron la forma en que concebimos el mundo. Fueron la primera forma en que el hombre logró con éxito apropiarse en tiempo real de un fragmento de tiempo volviéndolo una imagen tangible y relativamente permanente. Este ejercicio hasta el momento solo había podido llevarse a cabo con los recuerdos que se fabricaban en su mente, pero evidentemente no eran imágenes que pudieran ser compartidas fácilmente de forma visual. Para poder compartir el recuerdo de algo visto era necesario desarrollar la habilidad del dibujo, lo que dejaba fuera de la práctica a aquellos que no lo conseguían. La aparición del Daguerrotipo como primera técnica fotográfica exitosa rompió esta barrera y aunque era una costosa imagen única, sentó precedente para democratizar la producción de imágenes.
También no podemos descartar que como objeto es estéticamente agradable, ya sea en su conjunto completo o la placa que ha perdido su estuche. Aun cuando se encuentran deteriorados siguen teniendo características que nos podrían permitir calificarlos como bellos. Las alteraciones provocadas por el tiempo incluso pueden llegar a enriquecer la apariencia general del daguerrotipo, como ocurre a veces con las iridiscencias que se provocan cuando la plata de su superficie se corroe, mismas que pueden ser bastante apreciadas por los coleccionistas.
Fig. 10 Daguerrotipo deteriorado
Del mismo modo la forma en que se producen también ha fascinado a muchos investigadores, que en los últimos 30 años han hecho grandes esfuerzos en entender su técnica de manufactura y la forma en que este se deteriora. Aquellos que se han dedicado a coleccionar y/o promover el rescate e investigación de este proceso son más cada día, existen varias sociedades de daguerrotipistas de las cuales sus algunos de sus miembros se dedican a la producción de daguerrotipos, e instituciones como la George Eastman House han hecho diversas publicaciones sus estudios al respecto del proceso. Hay interés en investigar variantes reportadas del procesado de la imagen más inocuas para el ser humano como el proceso Becquerel, que consiste en activar la reacción con radiaciones que se encuentran dentro del espectro no visible emitido por el sol en vez de los vapores de mercurio.
Por sus cualidades estéticas y el ritual que implica su obtención, que bien podría parecer un acto de magia, estoy segura de que si no fuera un proceso costosísimo muchos fotógrafos y artistas contemporáneos lo emplearían.
FUENTES CONSULTADAS
BARGER Susan. The Daguerreotype, nineteenth-century technology and modern science. Johns Hopkins University Press 1991
NEWHALL Beaumont. Historia de la fotografía. Ed. Gustavo Gili 2002
IMÁGENES








